martes, 3 de mayo de 2016

Hablemos sobre la Infidelidad

La infidelidad se ha transformado y a veces con razón, en una cosa muy mítica y muy satánica, eso pasa porque quien es objeto de la infidelidad se siente muy mal, da rabia, es muy avergonzante, causa mucho dolor, es decepcionante, tira al piso toda nuestra confianza y expectativa, evidentemente  se genera una situación muy dura. Y por parte de la persona que fue infiel, se va llenando de argumentaciones que a veces terminan siendo muy duras y muy culposas, por lo tanto estamos hablando de un asunto muy delicado.

Sobre esto se han escrito muchas cosas y se han hablado muchas cosas, lo que primero tenemos que aceptar es que somos infieles con nosotros mismos, cuando usted se traiciona, cuando no es coherente, cuando usted no se pregunta ¿Yo quiero esto de verdad?, ¿Yo de verdad es esto lo que pienso?, ¿Es esto lo que me gusta?, ¿Yo quiero hacer eso o no?. Cuando nosotros establecemos esas pautas,  evidentemente entramos en la gran pregunta. ”Puedo yo ser fiel conmigo”. Porque nosotros no podemos pretender que venga un extraño o una extraña a sernos fiel cuando jamás hemos sido fieles con nosotros mismos.

Lo segundo es que si yo tengo a alguien para compartir mi vida, es importante que yo establezca como un tema de conversación y preguntar "Qué es para ti la infidelidad" "Cuáles son tus límites de infidelidad" y por ahí empezamos a coser el mantel, tenemos que recordar que los límites o acuerdos tienen que ser claros y esto es necesario porque los conceptos de infidelidad entre nosotros son míticos, muchos dicen “si ella o él piensa en otra persona me es infiel” eso es un concepto mítico, porque estás pretendiendo meterte en la cabeza de la otra persona, lo cual es imposible y eso te va a generar como resultado angustias en tu vida, tampoco tú puedes ser dueño o dueña de sus fantasías, las fantasías son de esa persona. Si no podemos madurar la fidelidad en nosotros, evidentemente no la vamos a poder madurar en la relación y al no hacerlo la infidelidad va a irse por las costuras que es donde vienen los problemas, por eso es que tenemos  que tener acuerdos, porque en el momento que yo tengo una relación contigo la tengo para amarnos, eso es algo que tiene que ver con la exclusividad, pero tenemos que poner las pautas sobre la infidelidad,  de eso que no nos gusta.

La infidelidad primero puede ser instintiva ejemplo: Estás hablando con alguien y sin razón o motivo empiezas a sentir un juego de palabras, seducción y sientes atracción, según los psiquiatras o psicólogos conductistas dicen que ahí es donde tienes que salir corriendo, el problema es que a veces no sabemos, porque cuando nos damos cuenta estamos atrapados o no sabemos cómo salir de esas situaciones, Segundo existe otra causa que ya es ser inmaduro emocional, tiene que ver con que esta la oportunidad, aquí nadie se va a enterar, la vida es corta, no voy a perder este momento, etc.
En cualquiera de estos casos estamos faltándole el respeto al acuerdo básico del amor y cuáles son los acuerdos básicos:
“Yo te voy a respetar siempre, Yo siempre estaré ahí cuando tú me necesites, Yo siempre voy a tratar de no herirte por encima de todo”.

Esto son acuerdos básicos por lo tanto, una persona que me ama no me puede hacer sufrir y una persona que me haga sufrir tendríamos que poner entre comillas el amor y el acuerdo que tienen en la relación, por lo tanto la gran pregunta es ¿Se puede ser Fiel? La respuesta es  pero sepa algo, es un trabajo diario léalo bien TRABAJO, TRABAJO, TRABAJO, trabajo de todos los días por eso es importante lo que dice Bob Mandel “Yo me enamoro de mi mujer todos los días cuando despierto primero que ella, la veo dormir y en ese momento me digo, que me vuelvo a casar con ella”. Eso es un trabajo diario de amor, recuerda lo más sagrado de una relación es el acuerdo que tenemos en pareja.

Como escribí al principio se habla muy mal de la infidelidad y no se entiende para que esta la infidelidad, normalmente escuchamos “mi pareja sería incapaz” o “yo sería incapaz de ser infiel a mi pareja” esos son todos términos de la negación, tenemos que asumir que cuando tenemos pareja, podemos tener posibilidades positivas, pasarla bien, conjugar la vida en plural, hacer familia, etc. Pero también tenemos las posibilidades negativas, que me traicionen, que me sean infiel, la posibilidad que termine la relación, etc. Todo eso entra en las posibilidades de relación de pareja, lo cual nos debería mantener en un alerta permanente, ojo un alerta que implica que estoy despierto en la relación, tengo que estar muy observador de mí ya que somos una proyección de nosotros mismo en la relación de pareja, es insólito que en una relación no se hable de un tema que es necesario, porque es un tema humano y es hablar de la infidelidad, lo primero que debemos saber es que es la infidelidad para ti, porque seguramente tengamos discrepancias o límites distintos, tenemos que hablar de ella ponerlo en la mesa y establecer los límites para que cada uno de nosotros respete el acuerdo eso es fundamental, para mí la infidelidad es la gran oportunidad que tiene la relación de pareja para terminar de sincerarse o una oportunidad para seguir mintiendo, para seguir escondiéndose y para seguir sufriendo, son 2 caminos o lo negamos, o lo terminamos de asumir para empezar a trabajarlo, la infidelidad es como la enfermedad en el cuerpo, ella viene a poner orden y como lo hace mostrándote el desorden en el que llego tu cuerpo, la infidelidad hace lo mismo en la relación viene a poner orden mostrando el descuido y el desorden en el que está la comunicación con tu pareja, tiene que ver con una comunicación pobre, una comunicación que se ha descuidado, una comunicación que no tiene nada que ver con la honestidad, con la sinceridad.

Lo que pasa es que para mí culturalmente no nos enseñaron a decir la verdad, lo vivimos muchas veces en nuestros padres cuando inventan una excusa para un compromiso, el trabajo, la sociedad, las amistades, etc. Nos acostumbraron a decir una verdad que le convenía a la sociedad que no incomodara, también nos enseñaron a que lo que queríamos descubrir, aprender, vivir, etc. Si no les convenía nos decían que era malo o que no se podía. Y qué hacíamos nosotros lo escondíamos o lo reprimíamos y lo que pasa con eso es que todo lo reprimido tarde o temprano va a salir, es una energía que podemos represar pero tarde o temprano va a salir. Y al salir eso lo hacemos escondido lo hacemos con mucha culpa, PERO LO HACEMOS, porque es una parte mía que necesita expresarse, lo que pasa con esto es que yo voy reprimiendo, voy reprimiendo y reprimiendo me voy sintiendo cada vez más frustrado y ahí es donde comienzo yo a pagarlo con la pareja, empiezo a pelear por cosas que no son realmente lo que me está pasando, pero como no puedo decirlo lo peleo. Que pasa yo empiezo a frustrarme y necesito empezar a sentirme bien, cuando empiezo a desear sentirme bien, yo soy presa de la infidelidad entonces empiezo a salir a buscar afuera lo que no consigo dentro de la relación, bien sea porque no lo sé pedir, porque me da miedo pedir o porque si lo pido la pareja me lo niega, entonces salgo afuera en una actitud de búsqueda y por supuesto lo voy a conseguir.

Parece mentira pero la infidelidad no está siempre ligada a la parte sexual, puede haber cama pero no todo es sexo, las grandes infidelidades no es por sexo, por experiencia personal una vez tuve una relación paralela a la que tenía, amaba a mi pareja, aclaro algo “El hombre que sea infiel no quiere decir que no ama a su esposa o pareja eso es un grave error”. Continuando con mi vivencia, había una fuerza, un interés en la otra persona que yo no podía evitarlo, era más fuerte que yo, era algo que se iba gestando y poco a poco empecé a sentirme culpable, veía a mi pareja a la cual amaba, sufriendo, pero no podía evitarlo, mil veces le jure que no la volvería a ver pero era una fuerza mucho más grande que yo. Luego pude descubrir que lo que me llevaba a esa mujer no era que estaba buena, no era que teníamos buen sexo, porque ni siquiera era más atractiva que mi pareja o mejor amante que ella, era que cada vez que me veía con mi amante, ella se derretía por mí, me admiraba, me hacía sentir deseado, ahí fue donde descubrí que yo necesitaba sentirme importante para mi pareja, sentir lo importante que era yo para ella.

Hemos hablado de lo que motiva al que comete la infidelidad, pero qué pasa con la persona a la cual le han sido infiel, otra experiencia personal es que te da una mezcla de rabia, decepción, odio, etc. Lo primero es entender que estás en tu derecho que te sientas herido o herida, segundo saber que no es contra ti, no es algo que te falto a ti, es algo que le faltó a la relación, no puedo ver la infidelidad como la causa porque es el efecto de una serie de situaciones que vienen pasando, es un trabajo de dos si bien cometemos una infidelidad la pareja está involucrada porque hay algo que ella o él no me está dando, cuando la pareja asume que es un problema de dos, es una pareja que puede salvar la relación, existen parejas que luego de un amargo tránsito, ojo que no es fácil, se enriquecen y mejoran su relación, es una energía que se mueve constantemente, lo que puede hacer que una pareja dure mucho es la renovación de los acuerdos, porque lo que era bueno para mi hace 7 años hoy 7 años después no lo es, por eso una pareja necesita renovar los acuerdos para que el vínculo dure y para que sea lo más saludable posible. Yo tengo que hablar con mi pareja lo que yo quiero, lo que me hace falta o lo que no tengo y la otra parte de la pareja tiene que saber escuchar que lo que él o ella está buscando afuera, él o ella no se lo está dando y tenemos que aprender que en vez de salir a buscarlo afuera, tenemos que pedirlo dentro, recordemos no todo es en el ámbito sexual , somos seres dependientes y necesitamos el afecto de la pareja, aprender a pedir lo que nos falta es sano, saludable, es muy fácil pegar cachos pero eso no soluciona el problema, porque terminas haciéndole daño a la persona que amas y terminas sintiéndote culpable tu.